¿Cómo funciona el interés compuesto?
El interés compuesto es el mecanismo por el cual los intereses que genera una inversión se suman al capital y, a partir de ese momento, también producen intereses. A diferencia del interés simple, que se calcula siempre sobre el monto original, el compuesto hace que el crecimiento sea exponencial: cuanto más tiempo dejes trabajar tu dinero, más rápido crece.
La fórmula
Para un capital inicial sin aportes, el valor futuro es:
VF = P × (1 + r/n)n·t
Donde P es el capital inicial, r la tasa nominal anual en decimal (7% = 0,07), n el número de capitalizaciones por año y t los años. Cuando además haces un aporte mensual A, la calculadora suma cada depósito al final de cada mes y lo hace crecer con la tasa efectiva mensual equivalente:
i = (1 + r/n)n/12 − 1 VF = P·(1+i)12t + A·[((1+i)12t − 1) / i]
Así, la frecuencia de capitalización elegida se respeta aunque los aportes sean mensuales.
Ejemplo
Si inviertes 10.000 € al 7% anual capitalizable mensualmente y aportas 200 € al mes durante 20 años, habrás aportado 58.000 € y tu saldo rondará los 144.000 €: más de la mitad será interés generado por el propio interés.
Consejos para aprovecharlo
Empieza cuanto antes, porque el tiempo es la variable más poderosa de la fórmula. Mantén aportes constantes, reinvierte los rendimientos y vigila las comisiones, que también se componen en tu contra. Si inviertes en pesos argentinos o mexicanos, recuerda que la inflación puede ser alta: para conocer el rendimiento real, introduce una tasa descontada de la inflación esperada. Los resultados son estimaciones nominales antes de impuestos y no constituyen asesoramiento financiero.